El agua es esencial «para el futuro de sectores estratégicos»

La consideración del agua "como materia sumamente sensible para el desarrollo futuro y para la pervivencia de sectores productivos que han sustentado tradicionalmente buena parte de nuestro entramado económico regional"; y la exposición de los argumentos por los que la Región de Murcia "viene siendo un ejemplo, desde hace décadas, de aprovechamiento óptimo de un recurso escaso", han sido los argumentos esgrimidos por el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, durante su intervención en el foro 'online' organizado por iAgua, proyecto de debate e información en torno a la gestión del agua.

‘Investagua’ reúne en varias sesiones, a lo largo de dos semanas, a todos los actores relevantes en la administración de los servicios e infraestructuras del ciclo urbano del agua en España, para que expongan sus planes y programas de inversiones y para debatir cómo ejecutarlas, con los retos de la gestión y el cuidado del agua como una urgencia de carácter global, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

Durante su intervención, Luengo ha destacado que «en la Región de Murcia, con una permanente escasez de agua y un medio ambiente muy sensible y sujeto al avance de la desertización, es primordial llevar a cabo actuaciones que protejan ese delicado equilibrio y que sirvan para ahorrar y obtener el máximo partido de este recurso, por lo que se han llevado a cabo esfuerzos muy importantes en el parque de depuradoras, se dado auxilio a los municipios en sus redes de saneamiento y se han ofrecido ayudas a los agricultores para el almacenamiento de agua y la modernización de los regadíos».

El consejero ha ofrecido datos que indican que la Región de Murcia cuenta con un parque de 98 depuradoras, que da servicio al 99,3 por ciento de la población «y del que se obtiene un agua de excelente calidad, con parámetros de eficiencia muy por encima de los exigidos en la normativa vigente».

Ha señalado que, con una media de unos 110 hm3 anuales de aguas residuales tratados y regenerados, el destino de dichas aguas, casi en su totalidad, es el riego agrícola. Y subrayó que «el esfuerzo inversor para dotar a la comunidad de esta red se realizó en menos de 12 años, y se invirtieron más de 630 millones de euros».

El titular de Agua se ha referido también al II Plan de Saneamiento y Depuración de la Región de Murcia-Horizonte 2035, «que recoge las mejoras y ampliaciones de las instalaciones actuales, así como la extensión de la cobertura de tratamiento, llegando a núcleos de población muy pequeños y enfrentando retos como el tratamiento de los lodos de depuración o cómo afrontar y minimizar los posibles problemas que provocan los alivios de aguas pluviales, con una inversión total prevista de más de 521 millones de euros».

Además, ha citado el Programa de Control y Mejora de las Redes de Aguas Pluviales, de Saneamiento y Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales en el entorno del Mar Menor, «que permitirá implantar y ejecutar las infraestructuras y medidas necesarias para la correcta gestión de las aguas pluviales y residuales y la consiguiente reducción de aportes contaminantes, que incluye 96 actuaciones por un importe próximo a los 184 millones de euros».

Luengo ha asegurado que «si queremos mantener altos estándares de calidad en el servicio, que redundan en unas buenas condiciones de nuestro medio ambiente, y disponer de un recurso tan apreciado como escaso para utilizarlo en el regadío, que es una gran fuente de riqueza para la Región, tenemos que hacer entre todos este esfuerzo», refiriéndose a la necesidad de recibir financiación nacional y europea, y a la colaboración público-privada.

El consejero se ha centrado también en la necesidad de mantener en funcionamiento «una infraestructura esencial para paliar el déficit hídrico de la Región, como es el trasvase».

Ha señalado la urgencia de comprender que «los asuntos de Estado se solventan con decisiones de Estado, en las que prima la solidaridad y el respeto a las leyes», pues en España «hay agua suficiente para llevarla de donde sobra a donde falta. Y esa es la única solución para el problema de escasez hídrica del Levante, una de las zonas más afectadas por el avance de la desertificación y el cambio climático, y solo con agua y cultivos puede frenar su expansión».